¿POR QUÉ MANTENER UNA ESTRUCTURA PAPAL?
CONTEMPLAMOS:
Hoy viernes, el calendario de la Iglesia Católica Romana
nos invita a celebrar la festividad de San Gregorio Magno, el cual fue Papa a
fines del siglo VI, considerado uno de los Padres de la Iglesia Católica, según
la creencia actual se le atribuye a los Sumos Pontífices la INFABILIDAD, o sea,
no se pueden equivocar al hablar en materia de FE y gobierno de la Iglesia
Católica, ciertamente esto se encuentra en tela de juicio, ante el nombramiento
de algunos OBISPOS en la actualidad, que han tenido que renunciar por
encubrimiento de delitos sexuales en contra menores de edad, otros por su vida
lujosa y abuso de poder con dineros donados a la Iglesia para ayudar a los más
necesitados; esto nos muestra que la estructura PAPAL está en constante
escrutinio social. Y TÚ: ¿Qué opinas al respecto?
Más allá de nuestras opiniones personales, seguramente
muchos defenderán con varios argumentos la figura del PAPA, más allá de sus
errores históricos, incluso el mismo Gregorio cometió un error al tratar a
María Magdalena como la prostituta de los evangelios, uniendo varias Marías de
los Santos Evangelios en una sola; un error que muchos católicos siguen
afirmando en la actualidad; sin duda un error de siglos desde que fue
pronunciado en el año 591, como fue dicho por un PAPA se cree, ya que ellos no
se equivocan, menos mentir para ocultar la VERDAD del cristianismo. La otra
vereda nos hace pensar en la falsedad de los “Vicarios de Jesucristo” que hemos
tenido a lo largo de los años en la Iglesia Católica Romana, claramente muchos
quieren acabar con esta imagen de PODER: Machista y Patriarcal que ha hecho
tanto daño a la humanidad; y que en los tiempos actuales se hace insostenible,
entonces: ¿Por qué la Iglesia Católica Romana sigue manteniendo una estructura
PAPAL; centrada en una persona con pleno PODER sobre toda la Iglesia, con
infabilidad en sus decisiones y palabras?
Algunos intentarán de ir a argumentos bíblicos, como lo
señala el Evangelio de MATEO: “Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra
edificaré mi iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te
dará las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará
atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el
cielo” (Mateo 16, 18-19). Con este único argumento se manifiesta, el sentido de
que PEDRO sea una PIEDRA de la Iglesia, aunque no dice que DEBER SER el PAPA; aunque
también es bueno recordar que es imposible que JESUCRISTO haya utilizado la
palabra: IGLESIA; ya que es un término GRIEGO y no ARAMEO, la lengua de
Jesucristo; por otro lado, ante la figura de PEDRO; nos quedamos cuando
Jesucristo le dice que será la PIEDRA o la de los versículos posteriores: “Pero
él, dándose vuelta, dijo a Pedro: ¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Tú eres
para mí un obstáculo, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de
los hombres” (Mateo 16, 23). Entonces, Pedro y sus sucesores: ¿Han sido PIEDRAS
de la Iglesia u obstáculo: Satanás?
DISCERNIMOS:
Ahora bien, más allá de nuestras apreciaciones
personales, creo que debemos centrarnos en el “Buen Mensaje” de Jesucristo, desde
la literalidad del texto de Mateo, podemos llegar a afirmar y aceptar el deseo
de Jesucristo de edificar una Iglesia sobre el CIMIENTO (piedras) de los
APÓSTOLES, aunque afirmemos que sea sobre PEDRO, de allí a una FIGURA PAPAL de
PODER absoluto por sobre los demás, es un gran trecho, que de seguro NO era la
voluntad del Hijo de Dios; menos aún si esta PIEDRA se presenta como alguien
que piensa como los hombres y no como DIOS; cabe recordar que en el inicio de
la comunidad cristiana, en la Iglesia de Jerusalén, el que preside el Primer
CONCILIO es Santiago y no PEDRO, ciertamente fue una reunión de los apóstoles
de las Iglesia de Jerusalén y Antioquía junto a los presbíteros de las
respectivas comunidades, en la que PEDRO toma la Palabra, al igual que Pablo y
Bernabé.
“Cuando dejaron de hablar, Santiago tomó la palabra,
diciendo: Hermanos, les ruego que me escuchen: Simón les ha expuesto cómo Dios
dispuso desde el principio elegir entre las naciones paganas, un Pueblo
consagrado a su Nombre. Con esto concuerdan las palabras de los profetas que
dicen: Después de esto, yo volveré y levantaré la choza derruida de David;
restauraré sus ruinas y la reconstruiré, para que el resto de los hombres
busque al Señor, lo mismo que todas las naciones que llevan mi Nombre. Así dice
el Señor, que da a conocer estas cosas desde la eternidad. Por eso considero
que no se debe inquietar a los paganos que se convierten a Dios, sino que
solamente se les debe escribir, pidiéndoles que se abstengan de lo que está
contaminado por los ídolos, de las uniones ilegales, de la carne de animales
muertos sin desangrar y de la sangre. Desde hace muchísimo tiempo, en efecto,
Moisés tiene en cada ciudad sus predicadores que leen la Ley en la sinagoga
todos los sábados. Entonces los Apóstoles, los presbíteros y la Iglesia entera,
decidieron elegir a algunos de ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y
Bernabé. Eligieron a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, hombres eminentes
entre los hermanos y les encomendaron llevar la siguiente carta: Los Apóstoles y los presbíteros
saludamos fraternalmente a los hermanos de origen pagano, que están en
Antioquía, en Siria y en Cilicia. Habiéndonos enterado de que algunos de los
nuestros, sin mandato de nuestra parte, han sembrado entre ustedes la inquietud
y provocado el desconcierto, hemos decidido de común acuerdo elegir a unos
delegados y enviárselos junto con nuestros queridos Bernabé y Pablo, los cuales
han consagrado su vida al nombre de nuestro Señor Jesucristo. Por eso les
enviamos a Judas y a Silas, quienes les transmitirán de viva voz este mismo
mensaje. El Espíritu Santo, y nosotros
mismos, hemos decidido no imponerles ninguna carga más que las
indispensables, a saber: que se abstengan de la carne inmolada a los ídolos, de
la sangre, de la carne de animales muertos sin desangrar y de las uniones
ilegales. Harán bien en cumplir todo esto. Adiós” (Hechos 15, 13-27). Con esto
texto de nuestras Biblias Cristianas, se nos deja en claro que el Espíritu Santo es el guía de la Iglesia,
que en este momento histórico, aproximadamente en el año 50, se extiende por
Antioquía, Siria y Cilicia; ya podemos hablar de cuatro Iglesias, con dos
grandes SEDES APOSTÓLICAS: Jerusalén y Antioquía; y en este tiempo: ¿Quién guía
nuestras Iglesias y cuáles son nuestras Sedes Apostólicas (Cimientos)?
Aquí puede surgir un problema, ya que nos hemos OLVIDADO
del auténtico mensaje de Jesucristo, lo que le repitió contantemente a sus
apóstoles, y no le que sale UNA vez en los Santos Evangelios; sino lo que repite
en varias ocasiones, como cuando pasaba lo siguiente: “Y surgió una discusión
sobre quién debía ser considerado como el más grande” (Lucas 22, 24). Ante las
discusiones de los discípulos, el Maestro enseña constantemente lo siguiente: “Jesús les dijo: Los reyes de
las naciones dominan sobre ellas, y los que ejercen el poder sobre el pueblo se
hacen llamar bienhechores. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el
que es más grande, que se comporte como el menor, y el que gobierna, como un
servidor” (Lucas 22, 25-26). Siempre nos dijo que entre nosotros NO deber ser
como el PODER de las Naciones, y al final, la Iglesia Católica Romana, término
erigiendo un ESTADO, el ESTADO VATICANO, como cualquier otro país, con sus
propias leyes y normas; con un GOBERNANTE ABSOLUTO, el PAPA; con cardenales que
apoyan en su tarea ya que serán su sucesor; con figuras de Nuncio por todo el
mundo, como EMBAJADORES del Vaticano; y con OBISPOS que tienen el GOBIERNO de
un territorio, muchas veces como patrones de fundo, ante tal realidad, nos
preguntamos: ¿Esto es lo que nos pidió Jesucristo? ¿Es la Iglesia y estructura
humana que quería erigir Jesucristo sobre la PIEDRA de Pedro y de los primeros Apóstoles?
Indudablemente debemos AFIRMAR que NO, esto son solamente pensamientos
de los seres humanos, hemos OBRADO como Satanás; y no como DIOS quiere, no
conforme al pensamiento divino que se ha manifestado en la boca de su Hijo,
Jesucristo: “Porque, ¿quién es más grande, el que está a la mesa o el que
sirve? ¿No es acaso el que está a la mesa? Y sin embargo, yo estoy entre
ustedes como el que sirve. Ustedes son los que han permanecido siempre conmigo
en medio de mis pruebas. Por eso yo les confiero la realeza, como mi Padre me
la confirió a mí. Y en mi Reino, ustedes comerán y beberán en mi mesa, y se
sentarán sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel” (Lucas 22,
27-30). Y los cristianos: ¿Estamos para GOBERNAR o SERVIR? Muchos creen que
están para JUZGAR a los demás, aunque debemos entender que Jesucristo desea de
sus seguidores: discípulos y apóstoles, que seamos SERVIDORES de su Dios y su
Pueblo Santo. Y TÚ: ¿Qué clase de SERVIDOR eres?
EVANGELIZAMOS:
Nuestro SERVICIO personal se transforma a la luz del “Buen Mensaje” de Jesucristo, y esta transformación a veces, más que RENOVAR nos debe conducir a RESTAURAR; ser como la primera comunidad de discípulos, ser como los primeros cristianos, solo vivían en el AMOR: “En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros” (Juan 13, 35). Los cristianos: ¿Somos reconocidos por el amor que nos tenemos? ¿Nuestras Iglesias se reconocen por el AMOR o por quien las GOBIERNA? Aquí surge la necesidad de RESTAURAR y terminar con la ESTRUCTURA de poder de las Iglesias; sin PAPA ni PATRIARCAS; solamente hermanos en la FE. Y PARA TI: ¿Cómo vives tu amor que nace de la Fe en Jesucristo?
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