¿Quién es la Virgen María?
Primer Día: María.
Cuando queremos Contemplar es ir más allá de la simple
mirada, para muchos esta imagen solamente representa una figura de una mujer
que vivió hace unos dos mil años, y que fue la Madre de Jesús de Nazareth, con
ella queremos partir en la preparación de esta Navidad; y en esta mirada, ya
para los cristianos toma un mayor significado ya que fue la Madre del Salvador;
y para muchos en el mundo cristiano es una MADRE, es lo que nos inculcaron a
muchos desde niño, que tenemos dos madres, la madre propia, la terrena; y la
madre celestial: “Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde
aquel momento, el discípulo la recibió en su casa” (Juan 19, 27). Pensando en que
cada discípulo de Jesucristo acoge en su casa a María, como madre suya, ante
esto nos seguimos preguntando: ¿Quién es María para nuestra familia? ¿Quién es
María para cada uno de nosotros? ¿Qué significado tiene en nuestra existencia
cristiana?
Discernimiento:
Con este telón de fondo, queremos invitarlos a discernir
sobre la importancia de María para nuestras vidas; tomando la petición de
Jesucristo a su discípulo: ¿Eres un discípulo de Jesucristo? Muchos afirmaremos
SI, por lo tanto, se hace necesario acoger a esta mujer: “Jesús le dijo: Mujer,
aquí tienes a tu hijo” (Juan 19, 26). Ella nos brinda su amor como Madre de
nosotros, los discípulos de Jesucristo, y en tu casa: ¿Quién es María?
Para muchos países en América Latina, es de suma
importancia la Imagen de la Virgen María, más allá de las advocaciones en que
sea venerada, para algunos como Patrona de América Latina en la imagen de
Guadalupe, otras en imágenes nacionales o locales, del Carmen, de Luján, de
Itati, de Caacupé, de Aparecida, y muchas advocaciones más, dependiendo de cada
país; ahora bien siendo sinceros no sabemos mucho de la Virgen María por la
Biblia, excepto que deseen leer Evangelio Apócrifo de la Natividad de María: “Sabemos que la bienaventurada y gloriosa María siempre
virgen, salida del tronco real de la familia de David, nació en la ciudad de
Nazareth, y fue educada en Jerusalén, en el templo del Señor. Su padre se llamaba
Joaquín, y su madre Ana. Su familia paterna era de Galilea, de la ciudad de
Nazareth, y su familia materna era de Belén”. Allí se nos entregan datos
importantes: su procedencia y los nombres de sus padres; en este contexto familiar,
es que María siendo adolescente es llamada y elegida por Dios para ser Madre
del Salvador: “El Ángel le dijo: No temas, María, porque Dios
te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre
Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará
el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su
reino no tendrá fin” (Lucas 1, 30-33).
Ahora bien, nos queremos detener en un aspecto de la
Virgen María, su disposición a escuchar y vivir la voluntad de Dios: “María
dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has
dicho” (Lucas 1, 38); se trata de ser servidora de Dios, eso se expresa hacia
los demás, como hoy lo realizan millones de mujeres en el mundo, que son
capaces de olvidarse de sí mismas para ayudar a otros, como lo hizo María con
su prima Isabel: “María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a
su casa” (Lucas 1, 56); o como lo promovió en las Bodas de Canaán ante la
necesidad de la fiesta: “Pero su madre dijo a los
sirvientes: Hagan todo lo que él les diga” (Juan 2, 5); ella misma lo vivió
hasta el extremo, como mujer de oración en los inicios del cristianismo: “Todos
ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas
mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos” (Hechos 1, 14); por
ello, se transforma para muchos católicos en nuestro modelo de discípula y
cristiana; más aún cuando es capaz de cargar con el dolor y el sufrimiento, y
SER una de las pocas personas que acompaño a Jesucristo en la Cruz: “Junto a la
cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de
Cleofás, y María Magdalena (Juan 19, 25).
Con todo esto, queremos dar un paso más en nuestro DISCERNIMIENTO,
ir más allá de la imagen de una Madre, la imagen de UNA MUJER VALIENTE, que
está dispuesta a morir junto a su Hijo por el anuncio del Evangelio; por esta
razón, es que creemos que muchas mujeres, hoy en día, son como MARÍA, mujeres
valientes y trabajadoras, dispuestas a dar la vida por sus hijos, por su
bienestar, se sacrifican día a día, en muchas ocasiones cargando SOLAS con el
mantenimiento de su hogar y sus familias; a estas mujeres es que debemos poner
en NUESTROS PESEBRES; las nuevas MARÍA.
Evangelizar:
Con esta contemplación y discernimiento te invitamos a
EVANGELIZAR, siendo personas como María, SERVIDORAS en el mundo actual; seres
humanos valientes y sacrificados por el bien de sus familias: ¿Lo somos?
¿Vivimos
a ejemplo de María?
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