¿CÓMO PREPARARNOS PARA EL ENCUENTRO DEFINITIVO CON DIOS?

 CONTEMPLAMOS:

 

En esta segunda semana del Tiempo de Adviento, les invitamos a seguir con la mirada puesta en la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo, para preguntarnos una vez más sobre el Reino de Dios y en el encuentro definitivo con Dios Trinidad, y por ende, con Jesucristo, ciertamente muchos tratan de predecir ese día, aunque varios han fallado en el intento; seguramente otros esperan un final de la humanidad y una restitución de toda la creación como creen que fue en el inicio.

 

En realidad, en este sentido, existen varias teorías e hipótesis, dependiendo muchas de nuestras propias creencias y la fe de cada uno de nosotros, o de nuestras comunidades cristianas o religiosas; incluso de nuestras culturas, especialmente a la hora de nuestra pertenencia a los pueblos originarios; otros, en cambio, se dejan orientar por los descubrimientos científicos y las hipótesis que se van creando al respecto, algunas más aceptadas en la actualidad, como la teoría del Bing Bang.

 

Todo esto se une en muchas ocasiones al miedo de lo que vendrá y sucederá, además de analizar  lo que hemos hecho, lo que estamos haciendo y lo que podemos seguir haciendo al planeta con nuestro comportamiento inhumano, decimos intencionalmente inhumano, ya que no se acerca a lo que debe ser y como debe comportarse el SER HUMANO.

 

Al contemplar esta diversidad de posturas humanas, nos debemos centrar en nuestra realidad como cristianos, entonces, la pregunta, para los creyentes en Jesucristo, podría ser la siguiente: ¿Creemos en sus palabras contenidas en las Sagradas Escrituras? Y TÚ: ¿Crees?

 

Obviamente muchos piensan que SI, aunque en el día a día, siendo sinceros con nosotros mismos, vivimos nuestras vidas desde el deseo personal, sin tener presente, ni hacer mucha referencia a las palabras de Jesucristo, es por esta razón, que creemos y es nuestra intención dominical, en el día del Señor, de dejarnos acompañar e iluminar por sus palabras, en cada artículo teológico, dejando que su “Buen Mensaje” penetre nuestros pensamientos, emociones, sentimientos, nuestras propias vidas; para que a la luz de la misma vida de Jesucristo logremos VIVIR como mejores cristianos, es decir, ser mejores seguidores de Jesucristo, cada día más fieles a sus palabras. Los cristianos, sus discípulos misioneros del Tercer Milenio, nos preguntamos: ¿Nos hemos mantenido fieles al “Buen Mensaje” de Jesucristo narrado en los Santos Evangelios? Y PARA TI: ¿Eres una persona fiel a las palabras de Jesucristo? ¿Has cumplido fielmente su verdadero mensaje? ¿Vives auténticamente sus PALABRAS?

 

 

DISCERNIMOS:

 

Desde esta interrogante, queremos discernir con nuestro texto evangélico, analizando algunos versículos, los cuales creemos que Dios nos quiere transmitir por medio de su Hijo, Jesucristo, para nuestra salvación, nuestro crecimiento personal y comunitario sobre la FE cristiana. Este día domingo tomaremos el capítulo 13 de Marcos, tratando de reflexionar sobre la segunda venida del Salvador: “Tengan cuidado y estén prevenidos porque no saben cuándo llegará el momento” (v. 33). 

 

Jesucristo nos anuncia, tal como lo hizo con sus discípulos, que NO sabemos el momento de su segunda venida, aunque nos hace dos advertencias, que tengamos cuidado y que debemos estar prevenidos; ante esto, nos podemos preguntar: ¿De qué? Muchas personas tienen cuidado para no ser asaltados, ni robados, cuidan sus pertenencias, algunos se preocupan más de las cosas materiales que de los propios integrantes de su familia, y nosotros: ¿De qué nos preocupamos? ¿Qué cuidamos?

 

Ciertamente, lo primero, que debemos cuidar es a nosotros mismos, nuestra propia vida, en segundo término, a nuestros seres amados, sobre todo a los más desprotegidos, esto es, como cuando viajamos en avión, y se nos dice y repite, que en caso de emergencia caerán algunas mascarillas, que primero se la debe poner usted mismo y en segundo lugar a su hijo o hija que está al lado; es decir, usted deber estar bien y a salvo, para salvar a otras personas, es el sentido y la prioridad que demuestra nuestro estar prevenidos, y nosotros: ¿Somos seres prevenidos?

 

En el presente, esto puede ser muy diverso, desde nuestra manera de relacionarnos, hasta nuestra manera de alimentarnos. Por ejemplo: Al salir a otro lugar, muchas madres piensan en que comen sus hijos, y llevan siempre algo más para darle de comer, si no es de su agrado lo que habrá de comer en esa lugar al que van; más si son veganos, vegetarianos o celíacos, más prevenidos, allí llevan su propia comida; para algunos esto puede ser una exageración, aunque para ellos es parte de SER PREVENIDOS; otras personas tienen maletas guardadas con elementos de supervivencia, ante el caso de una catástrofe mayor, de hecho en muchos lugares del mundo, toda una casa puede ser un bunker, a la hora de estar PREPARADOS para los huracanes; y así podemos seguir enumerando ejemplos; para nosotros: ¿Para qué situaciones de la vida nos preparamos?

 

Los creyentes nos PREPARAMOS para el encuentro DEFINITIVO con Dios: ¿Cómo será el final de nuestras existencias humanas? Pensemos con seriedad y responsabilidad sobre el final de nuestra propia existencia terrena, tal como la conocemos, ya que muchos cristianos creemos en el poder de DIOS, en la resurrección de los muertos y la vida ETERNA; aunque mientras tanto, mientras sucede todo esto para la humanidad: ¿Qué debemos hacer? ¿Cómo debemos VIVIR?

 

Sigamos analizando las palabras de Jesucristo, del cómo será, y con ello, discernir que nos dice a nosotros como cristianos sus palabras, que BUEN MENSAJE nos deja a cada uno de nosotros, a cada creyente: “Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela” (v. 34). Por medio de una breve narración, de un ejemplo sencillo, nos muestra que somos como servidores que se nos ha encomendado una tarea, asignada por DIOS: ¿Cómo hemos cumplido nuestra tarea?

 

De seguro aquí muchos creyentes se encuentran con el primer obstáculo, NO SABEN que tarea les encomienda DIOS; es aquí donde creemos que la PRIMERA TAREA y responsabilidad es tu PROPIA VIDA, más allá del servicio que brindemos, en primer lugar, debe estar el CUIDADO PERSONAL, en todos las dimensiones del SER HUMANO: Cuidar del cuerpo y del alma, de tus emociones y de tus pensamientos, de tu forma de relacionarte con los demás y con la creación; en todo ello, se debe SER RESPONSABLE, que se inicia con ESTAR ATENTO a las consecuencias de los hechos o nuestras palabras; a lo que nos puede traer la vida, aquí no se trata de bondad o maldad, sino SER PREVENIDOS: ¿Somos personas prevenidas? 

 

“Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana. No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos” (vv. 35-36). Obviamente si no sabemos cuándo llegará nuestro Señor, debemos estar preparados para cualquier momento. Si fuera hoy mismo, en este momento tu muerte terrena: ¿Estás listo para ese encuentro? ¿Qué harías si supieras que es el último día de vida? ¿Qué conversación debes tener y con quién? ¿A quién debes pedir perdón o perdonar?

 

Todas estas preguntas son personales e intransferibles, es tu RESPONSABILIDAD estar preparado, estar PREVENIDO para el encuentro final, para ello, estar en vela, estar despiertos y no dormidos, que aquí se usa como sentido de irresponsabilidad, obviamente si nos dormimos, no estamos cumpliendo con nuestra tarea; para REALIZAR COSAS y misiones en las que debemos estar DESPIERTOS; atentos, es lo que nos repite Jesucristo en este día: “Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!" (v. 37). Y TÚ: ¿Lo estás?

 

 

EVANGELIZAMOS:           

 

Jesucristo nos dice esto a TODOS, a todos los cristianos y a toda la HUMANIDAD: ¡Estén prevenidos! Cuando asumimos el compromiso con el BUEN MENSAJE de Jesucristo, es que hemos iniciado nuestra Evangelización, con ello, cada cristiano intenta desde su forma de ser, y su propio estilo: ESTAR PREVENIDO; cada uno se prepara para el día de su muerte. Y PARA TI: ¿Cómo te preparas?

 

Es bueno señalar que muchas personas viven el día a día, sin mayor preocupación por la muerte; en cambio, SÍ están preocupadas por las cuentas, pagos, vehículos, casas, viajes, jubilación, salud, familia, y muchas otras cosas.  Ante esta realidad, los cristianos debemos estar atentos y ser cuidadosos para no caer en la corriente de la humanidad, sino vivir en el camino de Jesucristo, ya que ciertamente en el mundo actual VIVIMOS PREOCUPADOS; más bien, NO PREVENIDOS, esto es contrario a la propuesta de Jesucristo, la invitación es a NO estar preocupados, ya que Él cuando venga por segunda vez, lo que no depende de Él, sino de Dios Padre; no debe ser tema de preocupación para sus discípulos, ni para nosotros; ya que depende del designio del PADRE DIOS, solamente Él lo sabe y Él lo determinará, aunque nosotros como sus seguidores debemos: “ESTAR PREVENIDOS”. Y TÚ: ¿Lo estarás?

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