JESUCRISTO, LA MANIFESTACIÓN DIVINA
CONTEMPLAMOS:
Los queremos invitar a seguir reflexionando sobre las
Manifestaciones Divinas, ciertamente aquí tenemos una enorme gama de formas y
creencias propias de cada cultura y religión, de hecho nuestros pueblos
originarios creen en sus propias divinidades, con sus propios relatos y mitos
creacionales, en dónde Dios o sus dioses han dejado sus huellas para sus
pueblos y la humanidad, en este punto, creemos que ninguna persona puede
señalar que posee una verdad absoluta universal, sino que debemos reconocer que
Dios se ha ido manifestando de distintas formas en la diversidad de pueblos
originarios que existen en la humanidad, hemos ido reconociendo su presencia y
su voluntad en signos propios de nuestra naturaleza en la que ha dejado su
huella, es por ello que muchos pueblos pueden creer en la gran importancia del
cuidado de toda la CREACIÓN, ya que TODO HA SIDO creado por dioses, aquí
debemos ser tolerantes y respetuosos con todas las creencias y religiones,
todas y cada una ha recibido una manifestación divina por la cual surge su FE,
ya sea Judía, Islámica, Hinduista, Taoísta o Cristiana, por nombrar algunas,
sabiendo que quedan cientos por enumerar, y nosotros, desde nuestro SER
cristiano: ¿Cómo vivimos nuestra FE? ¿Cómo se manifiesta Dios para nosotros?
Desde estas preguntas queremos CONTEMPLAR nuestra FE
CRISTIANA; muchos nos autodenominamos Católicos, Evangélicos, Anglicanos,
Luteranos, Ortodoxos, Veteros Católicos, Metodistas, Adventistas, Bautistas,
por enumerar la diversidad de religiones que han surgido dentro de una misma
RELIGIÓN: LA CRISTIANA; es aquí que invitamos a los CRISTIANOS a contemplar nuestra
religión CRISTIANA desde la FE COMPARTIDA que tenemos en JESUCRISTO, y no en las
diferencias que nos separan, sino buscar la UNIDAD en el Dios de Jesucristo,
para realizar este proceso debemos ser HUMILDES a ejemplo de Jesucristo, que se
abaja para dialogar con la humanidad, decimos esto con la intención de que
todas las religiones y sus líderes religiosos se bajen del PEDESTAL que le
crean sus fieles o ellos mismos se han creado durante siglos para DIALOGAR con
sinceridad sobre la MANIFESTACIÓN DIVINA que nos revela la PERSONA de
Jesucristo, para ello, debemos poner un solo marco teórico, nosotros creemos
que basta con LEER en conjunto los SANTOS EVANGELIOS, y desde allí discernir
juntos que nos quiere REVELAR DIOS con el Evangelio de Jesucristo, como lo
señala el comienzo del Evangelio de San Marcos: “Comienzo de la Buena Noticia
de Jesús, Mesías, Hijo de Dios” (1, 1). Se trata de ver y analizar juntos el
BUEN MENSAJE sobre el Hijo de Dios: ¿Creemos que Jesucristo es el HIJO de DIOS:
el Mesías que debía venir al mundo?
Me atrevo a decir, que todos los cristianos, dentro del
marco del cristianismo, dirán SI: JESUCRISTO es el HIJO de Dios: El MESÍAS,
hasta allí estamos unidos en reconocer a JESUCRISTO como la plenitud de la
MANIFESTACIÓN DIVINA en medio de la HUMANIDAD: ¿Creemos que Jesucristo es el
CENTRO de la revelación divina?
DISCERNIMOS:
Ciertamente para lograr un adecuado discernimiento se debe
tener el sentido CRISTOCENTRICO, el cual para los cristianos debe motivar su existencia
humana, más aún, este fue el sentido de nuestra última pregunta en el momento
de la CONTEMPLACIÓN, ya que también es probable que la mayoría de los cristianos
digan que SI: CREEMOS que JESUCRISTO es el CENTRO y el CULMEN, o sea, la
PLENITUD de la MANIFESTACIÓN DIVINA; si es así: ¿Dónde encontramos esa
PLENITUD? La mayoría debería responder en el sentido amplio en las Sagradas
Escrituras o la BIBLIA, como más le acomode denominar esos Libros; aunque en el
sentido estricto y acotado se debe afirmar que se encuentra en los “Santos
Evangelios”: ¿Cómo es tu encuentro diario con el Santo Evangelio?
Hablamos de encuentro diario, con el sentido de
comprender que todos los días debemos encontrarnos de manera personal con
Jesucristo, algunos lo harán por medio de una oración, otros en celebraciones
comunitarias, aunque en realidad lo que cuenta es tener una real MANIFESTACIÓN
divina para nuestras vidas. Aunque ya no debe tratarse de otros signos o
intermediarios, como en sueños o ángeles, sino en un encuentro cara a cara con
Jesucristo, creemos que muchas personas siguen utilizando a otras personas:
Ministros, curas o pastores por nombrar a varios, con el afán de no excluir a
nadie, sino más bien INCLUIR, para encontrarse con DIOS. Más allá de estos
intermediarios reconocemos que lo más importante es encontrarte con DIOS; ahora
bien, para algunos puede ser más sencillo, ya que lo encuentran en cada
prójimo, sobre todo en los más necesitados como lo señala el mismo Jesucristo: "Vengan,
benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado
desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer;
tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me
vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver" (Mateo 25,
34-36). ¿Nos encontramos en el necesitado con Jesucristo? ¿En qué otros lugares
nos podemos encontrar con Jesucristo, la plenitud de la manifestación divina?
Para responder a está última pregunta, les invitamos a
recordar el Evangelio de San Juan: “Al principio existía la Palabra, y la
Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios” (1, 1). Con ello, podemos
afirmar que nos encontramos con Jesucristo en la PALABRA; ya que Él es la
PALABRA de Dios hecha carne, y por medio de esa PALABRA es que hemos alcanzado
la PLENITUD de la Manifestación Divina; por lo tanto, todo está contenido en la
PALABRA, en este sentido, la pregunta sería: ¿Cómo nos encontramos con la
PALABRA de Dios? ¿Cómo podemos distinguir entre la PALABRA que se desea
transmitir a la humanidad por medio del HIJO de DIOS y lo que realmente quedo
escrito en los Santos Evangelios?
Esta segunda pregunta nos desafía a investigar sobre la
MANIFESTACIÓN DIVINA que se realiza en la persona de Jesucristo, ya que por un
lado, los “Santos Evangelios” NO lograron escribir TODO lo que realizo
JESUCRISTO, sino lo más importante y relevante para sus seguidores; menos se
escribió TODO lo que ÉL dijo, y menos se logró escribir textualmente TODO lo
que Él señalo, ya que antes de ser escrito por cualquiera de los cuatro
evangelistas paso por una tradición oral, es decir, la transmisión de los
primeros apóstoles y discípulos de Jesucristo, que solamente predicaban la
Vivencia del Evangelio, es desde esa PREDICACIÓN que muchos creen y se
convierten, o sea, es siempre por medio de la PALABRA, ya sea pronunciada o
escrita, que nos CONVERTIMOS A JESUCRITO, que es la PALABRA y la MANIFESTACIÓN
de DIOS en medio de la humanidad. En este punto, señalamos las palabras del
Evangelista San Lucas: “Si yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul,
¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los
tendrán a ellos como jueces. Pero si yo expulso a los demonios con la fuerza
del dedo de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes” (11,
19-20). Ya que muchos milagros y expulsiones de demonios Jesucristo lo realiza
con la FUERZA de Dios, demostrando que es el verdadero HIJO de Dios, y con la
venida de este HIJO al mundo ha llegado para nosotros la real manifestación del
REINO de Dios, si ya ha llegado el REINO a nosotros: ¿Cómo estamos viviendo en
ese REINO de Dios?
Es aquí la paradoja cristiana, no hemos logrado construir
el REINO de Dios, más bien tenemos pequeños destellos de ese REINO, que para
algunos se encuentra en la celebración eucarística; para otros en un
Sacramento; algunos en la oración personal; en muchas personas a la hora de ayudar al más
necesitado y favorecer a los desvalidos; aunque al fin y al cabo, todos estos aspectos
de la construcción del REINO de Dios los sacamos y destacamos de algunos
pasajes de los Santos Evangelios, en definitiva, todos nos nutrimos de la misma
PALABRA, que es JESUCRISTO; esto es lo que nos falta descubrir como cristianos
que la UNIDAD la encontramos en JESUCRISTO; y que esa PALABRA nos permite vivir
en DIVERSIDAD de formas, ya que son diversas maneras de CONTEMPLAR la
Manifestación Divina que brota del mismo DIOS, como sucede en el mismo Dios,
según nuestra FE TRINITARIA: un DIOS y tres Personas; al ser distintas personas
se manifiestan de diversas formas y esto nos exige SER de diversas formas;
aunque es similar en algunos aspectos: IMITAR A DIOS; es distinto a la hora de
IMITAR a Dios Padre; VIVIR como el Hijo de Dios y/o EXISTIR como el Espíritu
Santo; aunque todas ellas las recibimos por medio de la PALABRA, ya sea
proclamada por otra persona o sea leída por nosotros mismos desde las SAGRADAS
ESCRITURAS, reconociendo que es el mismo Espíritu Santo quien inspiro la
BIBLIA, aunque no dicto palabra por palabra, ni menos tradujo desde el Hebreo,
Arameo o Griego lo que hoy podemos tener en nuestras manos como BIBLIA CRISTIANA,
esto segundo fue realizado por PERSONAS que se pudieron equivocar, por esta
razón, es el mismo DIOS Espíritu Santo que nos debe ayudar a comprender
rectamente los escritos sagrados: ¿Es así para cada cristiano?
EVANGELIZAMOS:
Desde este discernimiento sobre Jesucristo como la
PALABRA manifestada a los seres humanos, es que queremos reconocer que somos
SERES LIMITADOS, y que indudablemente necesitamos de la asistencia DIVINA, para
lograr comprender adecuadamente lo que Dios mismo nos quiere transmitir como su
PALABRA. Debemos afirmar que es por medio de asistencia del Espíritu Santo que
nos promete Jesucristo que recibimos esa ayuda necesaria: ¿Cómo la has recibido
en tu vida de creyente?
Es el Espíritu Santo quien nos asiste como cristiano,
como comunidad cristiana o como Iglesia de Jesucristo, como lo señala el mismo
HIJO de Dios: “Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes. Pero el
Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará
todo y les recordará lo que les he dicho” (Juan 14, 25-26). Es decir, es el
Espíritu Santo que terminará de ENSEÑAR lo que Jesucristo nos dejó en sus
Palabras, este es sentido de una RENOVADA evangelización, dejarse GUIAR a
ejemplo de Jesucristo por el Espíritu Santo, que nos sigue ENSEÑANDO la PALABRA
de Dios, para comprender mejor que lo DIOS nos quiere transmitir para nuevas
vidas humanas convirtiéndolas en verdaderas vidas cristianas. Y PARA TI: ¿Vives
conforme a esta renovación cristiana que nos regala y manifiesta el Espíritu
Santo?
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